sábado, 16 de junio de 2012

ESPAÑA NO NECESITA MÁS DE OCHO COMUNIDADES AUTÓNOMAS Y TRES MIL AYUNTAMIENTOS



Fernando Castro de Isidro
Dedicado al Dr. Gregorio León

España atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. El acoso de los mercados al euro, la explosión de la burbuja inmobiliaria y la crisis de algunas instituciones políticas y económicas, incluida la bancaria,  exigen, además de sesudas reflexiones, propuestas frescas y sugerentes capaces de entusiasmar y concitar el interés de la ciudadanía. Entre estas propuestas, que duda cabe, que un pacto de Estado entre la mayoría de las fuerzas políticas del arco parlamentario, similar al de los pactos de la Moncloa de nuestra transición, tranquilizaría al país y sosegaría los ánimos para poder articular un frente coherente de acción frente a Europa y los organismos internacionales. Pero, incluso éste, sin un paquete de medidas que reduzca los empleos políticos institucionales retribuidos no resultará jamás creíble. Porque el adelgazamiento de la Administración que debe llevarse a cabo con este pacto, y la pérdida en consecuencia de derechos y protección social, sólo podrá ser aceptada sin violencia ni rechazo del sistema por parte de empleados y usuarios si en efecto lleva aparejada el generoso ofrecimiento de la clase política a menguar en número. ¿Y qué mejor que plantear esta reducción combatiendo los dos grandes edificios administrativos donde esta clase política se ha enquistado y ha llegado a la hipertrofia? En esta muy breve comunicación se busca llamar la atención sobre el hecho que no es descabellado reducir el número de las actuales comunidades autónomas, que se puede prescindir de las diputaciones provinciales y que tampoco pasa gran cosa si quedan en suspenso algunos ayuntamientos, sobre todo si entre todos somos capaces de redefinir las competencias sobre la base de mínimos obligatorios por cada nivel administrativo y un mínimo de población.

Propuesta 1: reducir el número de comunidades autónomas a 8.  No habría necesidad de tocar la Constitución Española, porque ésta no enumera las autonomías ni dice en ningún momento cuantas son, entre otras razones porque los constituyentes jamás tuvieron claro cómo sería el mapa autonómico español. El nuevo mapa autonómico quedaría así:

País Vasco.
Canarias.
Països catalans (la actual Cataluña y las Islas Baleares)
Comunidad del Ebro (las actuales Navarra, más Irún y Fuenterrabía, Aragón y La Rioja)
Comunidad del Levante o Arco Mediterráneo (la actual Comunidad de Valencia más la de Murcia y las provincias de Albacete y Almería)
Castilla (la actual Cantabria, Comunidad de Madrid y las provincias de Burgos, Soria, Segovia, Ávila, Guadalajara, Toledo, Cuenca y Ciudad Real)
Comunidad del Noroeste (las actuales Galicia, Asturias y las provincias de León, Palencia, Valladolid, Zamora, Salamanca y Cáceres)
Andalucía (las provincias de Jaén, Córdoba, Sevilla, Cádiz, Huelva, Badajoz, Málaga, Granada; y las ciudades de Ceuta y Melilla).

Fortalezas: Las ocho comunidades autónomas tendrían salida al mar. Desaparecerían las comunidades uniprovinciales. La planta administrativa respondería a hechos culturales objetivables desde el punto de vista de la historia, la lengua y la cultura. La planta propuesta permitiría desarrollar asimetrías competenciales si fuera el caso. Se respetan los hechos diferenciales por motivos geográficos e históricos.

La gran debilidad no es otra que la resistencia que desde el interior de los partidos políticos pueden ofrecer las oligarquías locales, enquistadas en el edificio arquitectónico de la actual planta administrativa autonómica. También habrá resistencias por parte de los empleados públicos, básicamente por ampliarse su movilidad geográfica y por ponerse fin a innumerables puestos intermedios, reservados a los funcionarios, de libre designación.

Cada Comunidad Autónoma tendría una parlamento regional, con 35 diputados como máximo; y un gobierno integrado por no más de 9 miembros, incluido el Presidente. El recorte de empleos políticos retribuidos sería, en consecuencia, considerable; en torno al 80%. De esta manera no habría razones aparentes para convertir el Senado en la Cámara territorial que hoy no es y, por tanto, en un órgano fiscalizador de las autonomías, además de su legislador. Con una paridad de dos por autonomía y un máximo de 6 por población, el Senado podría convertirse en una Cámara eficiente que impulse la integración de las comunidades autónomas en el Estado y supervise su gestión. Así ayudaría, además, al Congreso de los Diputados a especializarse únicamente en los asuntos de Estado.

Propuesta 2: Redefinir las competencias municipales. O, realmente, poner orden en éstas. Es cierto que por el principio de organización y autogobierno que emana de la Constitución Española cada Administración Pública puede asumir las competencias que le dé la gana. Pero no es menos cierto tampoco que el Estado y las Comunidades Autónomas no tienen por qué financiar los antojos de nadie. Es por ello que se impone de forma urgente una suspensión de las competencias municipales (las recogidas sobre todo en el artículo 25 de la Ley de Bases de la Administración Local) y el establecimiento de unas mínimas obligatorias a financiar por la Administración General del Estado en función de un mínimo de población. Así, cada Ayuntamiento podrá mantener las competencias que desee su Alcalde y su Pleno, pero el Estado sólo financiará aquellas obligatorias si el municipio cuenta con un mínimo de población, lo que implicaría el agrupamiento voluntario de municipios o, de hecho, su extinción por falta de financiación. Si este agrupamiento no se produjera, el Estado podría revertir la financiación correspondiente a la Comunidad Autónoma para que ésta supliera a los ayuntamientos en su función de operadores y prestadores de servicios. En el caso de que algún ayuntamiento se empecine en mantener competencias no obligatorias, la intervención municipal deberá recordar a los alcaldes y plenos que, conforme a norma, los sobrantes del presupuesto deben ser destinados en primer lugar al pago de la deuda y no a financiar competencias que sólo amparan sus decisiones.

Sólo de esta manera podría provocarse el agrupamiento voluntario de todos los ayuntamientos españoles con menos de 10.000 habitantes, si la norma que se propone redactar establece este número como mínimo de población para el desarrollo de la competencia obligatoria municipal.  Y, a la vez, la desaparición de las Diputaciones provinciales, porque al recurrirse supletoriamente a las comunidades autónomas, aquellas perderían su función principal de dar asistencia a los ayuntamientos de menor capacidad. No quiero dar cifras, pero es de esperar que más del 70% de los ayuntamientos actuales se verían obligados a agruparse (en torno a 6.000), lo que significaría, con el cierre de las Diputaciones, que sólo en este ámbito podrían reducirse más de 70.000 empleos políticos de alguna forma retribuidos. De los 8.114 ayuntamientos españoles que existían a 1 de enero de 2010 – ahora hay alguno más –, 4.861 (el 59,9%) tenían menos de 1.000 habitantes (mil, no diez mil).

En Canarias no se propone la desaparición de los Cabildos Insulares, porque el modelo autonómico en el que se piensa como respuesta a la crisis actual pasa por convertir realmente al gobierno y Parlamento de Canarias en el Cabildo General y basar la gestión político administrativa de las islas en su órgano tradicional territorial.


15 comentarios:

  1. Muy mal hecho eso de poner Valencia con Murcia, no tiene ningún sentido cultural ni histórico.
    Tiene mucho más sentido con Catalunya y Baleares, dejando a Murcia con Castilla o Andalucia.

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    1. Totalmente de acuerdo, no tiene sentido poner a Valencia con Murcia. Valencia debe estar con Catalunya y Baleares, Murcia en Andalucía. Tampoco tiene sentido dejar a Navarra con La Rioja y Aragón sin la CAV(cuando l@s de la CAV hablan euskera gracias a Navarra y la Cuenca de Pamplona, cuando el Olentzero es 1 personaje de Lesaka etc.. La única parte de Navarra que podría estar en Aragón es la Ribera, el resto es totalmente vasca culturalmente), tampoco lo tiene poner a Galicia o Asturias con Valladolid o Palencia...

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  2. La idea es buena, pero creo que Galicia tiene razones culturales y geográficas para ser comunidad aparte.

    Y por cierto, en tu enumeración te has dejado León...

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  3. Yo haría el siguiente:

    Galicia: Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra

    País Asturleonés: Asturias, León, Zamora y Salamanca

    Castilla: Cantabria, Burgos, Palencia, Soria, Ávila, Segovia, Valladolid, Madrid, Guadalajara, Ciudad Real, Cuenca y Toledo

    Canarias: Tenerife y Las Palmas

    Andalucía: Almería, Granada, Jaén, Córdoba, Sevilla, Huelva, Málaga, Murcia, Cádiz, Ceuta, Melilla, Cáceres y Badajoz

    País Vasco: Álava, Bizkaia, Gipuzkoa, La Rioja y Navarra

    Aragón: Huesca, Zaragoza, Teruel, Lleida, Girona, Val d'Aran (lo pondría como entidad diferenciada), Barcelona, Tarragona, Valencia, Alicante, Castellón y Baleares

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  4. Pues yo haría el siguiente:

    Galicia (incluyendo la comarca de El Bierzo si se quiere mediante referéndum)

    Asturias y León (con la posible incorporación de Zamora y Salamanca si quieren)

    Castilla: Cantabria, las dos Castillas y La Rioja

    Andalucia (incluyendo Ceuta y Melilla)

    Extremadura

    Canarias (desaparecerían las dos provincias)

    Levante (Comunidad Valenciana y Murcia - y lo dice un Murciano residente en la CV y bilingüe)

    Cataluña (el Valle de Arán podría decidir a qué comunidad pertenece)

    Aragón

    País Vasco (con una cláusula sobre Álava)

    Navarra

    Baleares

    son más que 8, pero menos que 19, y además estarían si no todas casi todas con menos competencias, parlamentarios e instituciones

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  5. perdón, y la Comunidad de Madrid a Castilla. Madrid ciudad podría ser una especie de distrito federal. En último lugar, Plazas menores de soberanía, las cedería a Marruecos, que ya no estamos en época de piratas (al menos de los de toda la vida) y se evita más gasto.

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  6. Yo creo que el mapa autonómico, pese a no estar definido en la Constitución, se ha enquistado o, por decirlo más suavemente, se ha consolidado de tal manera que es imposible que se cambie, al menos esos cambios tan radicales. Sólo veo posible la desaparición de Murcia y de La Rioja y, tal vez, la integración de Madrid, Asturias y Cantabria en Castilla. Se podrían reducir a 14 como mucho. Lo importante sería redefinir competencias vía reforma constitucional y después reforma estatutaria. Cosas que dañan el concepto de Estado-Nación. Al margen, eliminar las caducas y caciquiles ( miles de enchufados) diputaciones y, por supuesto, agrupación de municipios, no se si tantos, pero muchísimos pequeños ahorrándonos en concejales y cargos políticos de confianza. El estado autonómico se puede redefinir como digo y a su vez, dar un estatus especial a ciertas comunidades, como en Italia, con Trentino o Sicilia, por sus peculiaridades, serían autonomías plenas con todas las competencias pero con la misma supervisión estatal que el resto en cuanto a gasto. Serían Cataluña, P. Vasco con Navarra ( es lo más lógico, el antiguo Reino de Navarra) y Galicia. El resto igual pero con pocas competencias y reducción de diputados y cargos de confianza por ley. Una autonomía "limitada". Algo que, por otra parte sabemos que se intentó hacer en la transición y que se cargó Clavero Arévalo y el café para todos. Posiblemente vía referéndum de reforma constitucional.

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    1. Está bien lo que dices, Luis. Sólo no estoy de acuerdo con lo de Navarra al País Vasco, pero me gusta que hayas nombrado el caso italiano. Podría ser ejemplo a seguir. Y en cuanto a las diputaciones, de acuerdo plenamente.

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  7. Yo no soy un experto, pero tengo mis estudios de historia... Creo que lo ideal, atendiendo a hechos históricos, y diferencias culturales, serían 7 o 8 comunidades autónomas las resultantes:

    .Galicia (puesto que es un ente en si mismo, una nacionalidad histórica, totalmente diferenciada de Castilla; podríamos incluir desde el punto de vista cultural y no administrativo, al Norte de Portugal y a las comarcas "galego-falantes" de fuera de Galicia.)

    .Castilla (que vendrían siendo Asturias, Cantabria, Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, La Rioja y Aragón [recordemos que Aragón es una comunidad casi castellano-hablante en su totalidad, el reino no era culturalmente diferente del de Castilla.])

    .Navarra-Euskadi (eran territorios administrativamente distintos pero culturalmente homogeneos, antes del asedio castellano al reino navarro, hoy en día está muy castellanizada, han perdido su "nacionalidad".)

    .Catalunya-Valencia-Baleares (también se podría incluir, desde el punto de vista cultural y no administrativo, a Andorra.)

    .Andalucía (con Murcia y Extremadura incluidas.)

    .Canarias (en archipiélago en si mismo)

    .Ceuta y Melilla juntitas.

    .Y una última opcional sería juntar a Asturias y a León y crear una comunidad autónoma más.

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  8. Menuda ensalada territorial tienen algunos: las autonomías deben ser los reinos medievales que se unieron para crear España, 4 o 5. Todo lo que no sea eso es perder el tiempo.

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  9. Menuda ensalada territorial tienen algunos: las autonomías deben ser los reinos medievales que se unieron para crear España, 4 o 5. Todo lo que no sea eso es perder el tiempo.

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  10. Yo haría este:
    1-Andalucía (Huelva, Sevilla, Cádiz, Córdoba, Málaga, Jaén, Granada, Almeria +Badajoz y Murcia.)
    2-Aragón (lo actual excepto las comarcas catalanoparlantes).
    3- Castilla (Actual Cantabria+actual CyL quitando a León y Zamora +Madrid+actual CLM +Cáceres)
    4- Ceuta y Melilla
    5- Euskal Herria/Nafarroa (Nafarroa+Gipuzkoa+Errioxa+Araba+Bizkaia)
    6- Islas Canarias
    7- Galiza (la actual +Tierras de Eo Navia, + parte de O Bierzo +Sanabria)
    8- País asturllionés (Asturies excepto las tierras del Eo Navia +Llión excepto parte de O Bierzo+Zamora excepto Sanabria)
    9- Països Catalans (Principat+País Valencià +Illes Balears+ las comarcas catalanoparlantes de la actual Aragón)
    10- Vath d'Aran-Gasconha-Occitània

    P.D También pienso que en EH debería estar Iparralde, en PaÏsos catalans Catalunya Nord y l'Alguer, en País asturllionés Miranda de l Douro y que el resto de Portugal debería estar unido a Galiza. Ah y Vath d'Aran con el resto de Occitània, o al menos con el resto de Gasconha. Esos son los verdaderos PAÍSES de la península ibérica más parte de la actual Francia. Tanto España como Francia son países inventados. Dentro del Estado español hay 10 países (y encima las CCAA mal hechas sin tener en cuenta ni la realidad cultural ni la histórica) y dentro del Estado francés parecido.

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    1. Perdón de la península y de los Estados español, francés y portugués porque ni Canarias, ni Ceuta y Melilla ni Illes Balears son península. Por cierto, las que he dicho cada 1 con su/s idioma/s. Andalucía, Castilla y Canarias castellano, pero Aragón aragonés, Ceuta y Melilla árabe y bereber, EH/Nafarroa euskera, Galiza gallego, País asturllionés asturllionés, Països Catalans catalánvalenciano y Vath d'Aran gascón-occitano.

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    2. Edito: actual Aragón puede ser con la actual Ribera de Navarra (pero NINGUNA parte más de Navarra).

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  11. Tanto esta publicación como los comentarios que se han dejado escritos, se nota que no se tiene ni puta idea sobre Historia. Eso, o se nota que a lo largo de los siglos tanto los nacionalismos castellanos (cuyos fundamentos ideológicos hereda del franquismo) como periféricos (sea por ejemplo el catalán, el vasco, etc) han dejado una tergiversación de la historia de España.

    Reducir a 8 comunidades? Perdón, yo las puedo reducir a simplemente 4; y por derechos históricos:
    1 - Castilla
    2 - León
    3 - Navarra
    4 - Aragón

    Ya podéis adivinar que comunidades "sobran"...

    Por que no hay una "Andalucía"; o mejor dicho, una "Granada"??? Porque jamas ha constituido una entidad histórica independiente; forma parte del emirato y califato de Córdoba hasta 1031, luego se divide en varios reinos de taifas que son conquistados entre 1236 1492 por los reyes de Castilla y León e incorporados a su Corona...

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